Quién soy

Soy Gabriela Béduchaud

Licenciada en Psicología — Terapeuta con abordaje simbólico y transpersonal Autora — Grafodecodificadora — Guía vocacional

Acompaño procesos humanos desde una mirada simbólica, profunda y transformadora.

Mi práctica terapéutica articula clínica, símbolo y dimensión transpersonal.

El recorrido profesional comenzó en 1984 y, con el paso del tiempo, se fue ampliando hacia una mirada que contempla los distintos planos que nos constituyen: cuerpo, emoción, mente, energía y dimensión espiritual.

La lectura del grafismo ha sido una vía central de exploración, dando origen a desarrollos como la Grafología Psicoespiritual y la Grafodecodificación, junto a la publicación de diversos libros en esta temática.

Vocación Consciente es otra de las áreas desarrolladas, con propuestas específicas orientadas a acompañar procesos de orientación y reorientación en jóvenes, adultos, educadores y profesionales.

Este camino integra también el trabajo psicocorporal y bioenergético, la danza expresiva y el yoga, como lenguajes que amplían la experiencia terapéutica.

Esta trayectoria nace de una búsqueda activa, curiosa, apasionada; en permanente exploración y apertura hacia nuevas formas de comprensión humana.

La práctica desarrollada a lo largo de los años fue dando forma a una mirada simbólica y alquímica que integra psicología, espiritualidad, lenguaje gráfico y onírico, en diálogo con una profunda experiencia humana.

La tarea se apoya en una escucha sensible y precisa, respetando la singularidad de cada persona y los tiempos propios de cada recorrido, confiando en lo que se revela cuando hay espacio, presencia y profundidad.

El hilo que atraviesa cada área es el mismo: abrir caminos de autoconciencia, comprensión y transformación humana.

Agradezco que esta vocación —que amo— sea también una forma de servicio.

¿Qué tipo de terapia brindo?

¡Qué pregunta tan difícil de responder!
Me pidieron que defina… y de-finir es de algún modo achicar, etiquetar, enmarcar, poner fin…y ¡eso sí que no va con mi estilo!!
Podría decir que mi línea es la combinación de líneas, de escuelas psicológicas, espirituales, energéticas, corporales, esotéricas.
Me licencié en Psicología en 1984 (UCA) y aquello fue tan solo el inicio de un trayecto. La aventura me aguardaba, siempre impulsada por un espíritu libre, no convencional y explorador, amante de todo lo que llevara más profunda y eficazmente a las revelaciones del psiquismo. Así fue que especialidades varias se fueron gestando casi sin querer.
La búsqueda de teorías y recursos prácticos fue siempre apasionadamente activa. Por supuesto, a la externa, casi sin excepción, se sumó la interna: el pasar personalmente por aquello que habría de aplicar después. 
Tuve la bendición de conocer de modo directo a grandes maestros, de nutrirme de sus enseñanzas, de esas que dejan huella en la conciencia y en el corazón.
El mundo de lo simbólico en lo gráfico, en lo onírico, en lo corporal fue basal, camino óptimo para no desvirtuar la verdad de lo inconsciente. La palabra y el nivel de la mente consciente pueden más fácilmente entorpecer y alargar procesos o dejarlos inconclusos, como diría la Gestalt.
Y -como fiel discípula del mundo grafológico- agregaría que, aquellas líneas se reunieron con puntos, ángulos, curvas y sus combinaciones fueron dando lugar a una sagrada forma siempre dinámica, a un bello mandala-emblema del abordaje profesional. Ciertamente nunca estático, ya que un nuevo trazado aportaría una reactualización en los enfoques.

Podría extenderme tanto en el CV (y continuarlo si fuera importante), sin embargo, preferiría, sintetizar lo andado hasta aquí con las geniales palabras del psiquiatra y pionero de la psicología profunda Carl Gustav Jung:
“Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana”. 

Considero que presentarnos reduciéndonos a algunos títulos obtenidos, a algunos aspectos de nosotros… ¡resulta una desgraciada cuestión!!! Cuando nos moviliza una apasionada intención de plenitud, evolución, conciencia y corazón, a medida que avanzamos por la travesía de vivir necesitamos unir nuestras distintas partes y apuntar hacia una síntesis integradora.  
Así es que, honrando los sagrados trozos que hacen al todo y que al entretejerse forman la trama de la identidad presente, en constante mutación y reactualización, podría decir que mi manera de trabajar consiste en acompañar a cada persona en el encuentro con aquello que en ella busca ser visto, comprendido e integrado.